sábado, 18 de febrero de 2017

Money, money, money

Como bien decía Don Francisco de Quevedo: 
Poderoso caballero es Don dinero.


Vamos a ver cómo el dinero 
extiende sus alas de dominio sobre el mundo.  

Existe gente que tiene dinero y gente que es rica. 
(Coco Chanel)


Resultó ser que el dinero era exactamente igual que el sexo: si  no lo tenías, sólo pensabas en él y, cuando lo lograbas, pensabas en otras cosas.
(James Baldwin)


El dinero no lo es todo en la vida, siempre que tengas el suficiente. (Malcolm Forbes)



Los hombres son como cuentas bancarias: cuanto más dinero, más interés generan. 
(Mark Twain)



Nunca tiene razón quien no tiene dinero. (Refrán español)



Un hombre exitoso es uno que gana más dinero del que su mujer puede gastar. Una mujer exitosa es una que puede encontrar un hombre así. 
(Lana Turner)


Al perro que tiene dinero se le llama señor perro. 
(Proverbio árabe) 


De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero. (Benjamin Franklin)



¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto! (Groucho Marx)


La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión. (Aristóteles)

La riqueza es como el agua salada: cuanto más se bebe, más sed da. (Arthur Schopenhauer)


Si el dinero va delante, todos los caminos se abren. 
(William Shakespeare)



Eso de que el dinero no da la felicidad son voces que hacen correr los ricos para que no los envidien demasiado los pobres. 
(Jacinto Benavente)



Dinero llama dinero. (Refrán español)

miércoles, 15 de febrero de 2017

Nada puede herirte

Son únicamente tus pensamientos los que te causan dolor. Nada externo a tu mente puede herirte o hacerte daño 
en modo alguno.
No hay causa, más allá de ti mismo, 
que pueda abatirse sobre ti y oprimirte.
Nadie, excepto tú mismo, puede afectarte.

Helen Schucman, psicóloga clínica e investigadora norteamericana, escritora de Un curso de milagros,
1909 - 1981 

sábado, 11 de febrero de 2017

Hay tantas cosas para gozar

Hay tantas cosas para gozar 
y nuestro paso en la tierra es tan corto,
que sufrir es una pérdida de tiempo.
Tenemos para gozar la nieve del invierno
y las flores de la primavera. 


Facundo Cabral, 1937 - 2011, 
cantautor, poeta, escritor y filósofo argentino.

jueves, 22 de diciembre de 2016

El tiempo de Felicidad



Érase un viajero, un viajero de la vida, de los que a mí me gustan, que llegó a un lejano país desconocido.





Sus habitantes eran muy peculiares, eran diferentes a todos los que había conocido en sus muchos viajes a lo largo y ancho del mundo: 
eran felices.




Se querían, se ayudaban, pasaban tiempo juntos unos con otros trabajando en armonía, compartiendo vivencias, cantando, divirtiéndose... 
Las sonrisas brotaban espontaneas en sus caras.






El viajero decidió quedarse por un tiempo en aquel país para aprender el secreto de su felicidad.





Pero, pocos días después de su llegada, pasó al lado del cementerio que estaba cercano al pueblo. Le pareció un lugar tan acogedor y grato, que entró.





Comenzó a leer las leyendas de las piedras y su sonrisa se borró. 
Junto al nombre de cada persona se escribía su edad: Juan, vivió 8 años y 10 meses. María, vivió 10 años. Pedro, vivió 5 años, 4 meses y 20 días. Arturo, vivió 15 años, 2 meses, 5 días y 10 horas.



El viajero se quedó consternado. Todas las piedras eran de niños y jóvenes. El que más edad tenía cuando murió era 20 años. 



Comenzó a preguntarse cómo podían estar felices los habitantes de aquel país cuando tenían tantos niños y jóvenes fallecidos.



Volvió a reunirse entristecido con sus nuevos amigos y ellos, observando la tristeza en su rostro, le preguntaron por su estado de ánimo. 




Les dijo que estaba muy triste porque había visto en el cementerio todos los niños que habían muerto. 
Les pidió una explicación.



Uno de ellos le resolvió su duda. En aquel país, todas las personas, desde que comenzaban a tener uso de razón, iban anotando su tiempo de felicidad: las horas y días que vivían felices de verdad. 




Cuando morían, 
en su tumba escribían su tiempo de felicidad. 
Para ellos, ese había sido realmente su tiempo de vida.

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Adaptación del relato "El Buscador",
incluido en la obra "Historias para reflexionar"
de Jorge Bucay, 1949 - Actualidad,
terapeuta gestáltico, psicodramaturgo y escritor argentino. 

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¡¡Feliz Navidad!!

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