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sábado, 24 de septiembre de 2011

Más frases motivadoras

El mundo está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y corren el riesgo de vivir sus sueños. (Anónimo).

La vida es como un eco: si no me gusta lo que estoy recibiendo, tengo que prestar atención a lo que emito. (Anónimo).

Los problemas económicos no se resuelven con dinero, se resuelven con imaginación.
(Anthony Robbins).

Ser lo que somos y convertirnos en lo que somos capaces de ser es la única finalidad de la vida. (Robert Louis Stevenson).

Mi risa es mi espada y mi alegría es mi escudo.
(Martin Lutero).

Decídete, y serás libre. (Longfellow).


¿Quieres ser papa? Mete esa idea en tu cabeza. (Proverbio).

No hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su momento. (Víctor Hugo).

Independiente siempre, aislado nunca. (Emilio Visconti).

Mezcla a tu prudencia un gramo de locura. (Horacio).

Nunca contiendas con quien no tiene nada que perder.
(Baltasar Gracian).

Al lado de la dificultad está la facilidad. (Mahoma).

Yo tengo tan buena memoria como buen olvido.
(Miguel de Unamuno).

Muchos golpes pequeños derriban grandes robles.
(Benjamin Franklin).


Ha alcanzado el éxito quien ha vivido bien, reído con frecuencia y amado mucho. (B.A. Stanley).


Tous les jours, à tous points de vue, je vais de mieux en mieux.
(Emile Coué).

No te dejes llevar por la tristeza,
no te abandones a pensamientos negros.
La alegría del corazón es la vida del hombre,
el contento es lo que alarga los días...
(Eclesiástico).

¿De qué sirve preocuparse?
Es algo que nunca valió la pena.
Embolsa, pues, tus problemas en tu viejo saco
y sonríe, sonríe, sonríe.
(George Asaf).

No fue más que un alegre "buenos días"
cuando ella pasó por el sendero,
pero dejó el día entero iluminado
con la gloria de la mañana.
(CH. A. Perry).

Lo que otros han logrado, se puede lograr siempre.
(A. Saint-Exupery).

martes, 13 de septiembre de 2011

El poder del humor

Una mujer de 85 años que padecía una enfermedad terminal me entregó esta maravillosa prosa (...) ¡encierra una gran sabiduría!. 

"Si tuviera que vivir mi vida otra vez, intentaría cometer más errores. No sería tan perfecta. Descansaría más. Sería más flexible. Me divertiría más de lo que me he divertido en ésta. De hecho, me tomaría muy pocas cosas en serio. Sería más loca. Sería menos higiénica.



Correría más riesgos. Viajaría más. Escalaría más montañas. Me bañaría en más ríos. Iría a más lugares en los que nunca hubiera estado antes. Comería más helados y menos judías.

Tendría más problemas reales, pero menos imaginarios.

¿Sabes? Yo he sido una de esas personas que viven profilácticamente, sana y pulcramente hora tras hora y día tras día. ¡También he tenido mis momentos! Pero si pudiera empezar de nuevo, tendría más momentos de esos, momento a momento.

Yo he sido una de esas personas que nunca van a ningún sitio sin un termómetro, una botella de agua caliente, un jarabe para hacer gárgaras, un impermeable y un paracaídas. Si tuviera que vivir de nuevo, la próxima vez mi equipaje sería más ligero.



Si viviese de nuevo, en la primavera comenzaría a andar descalza antes y seguiría descalza hasta mucho más avanzado el otoño.

Si pudiera vivir otra vez asistiría a más fiestas, vería más atardeceres y jugaría con más niños....

Pero, como ves, no voy a vivir otra vez."

(Los 10 secretos de la abundante felicidad.
Adam J. Jackson).    

martes, 10 de mayo de 2011

As we grow up...

As we grow up, we learn that even the one person that wasn’t supposed to ever let you down probably will. You will have your heart broken probably more than once and it’s harder every time. You’ll break hearts too, so remember how it felt when yours was broken. You’ll fight with your best friend. You’ll blame a new love for things an old one did. You’ll cry because time is passing too fast, and you’ll eventually lose someone you love. So take too many pictures, laugh too much, and love like you’ve never been hurt because every sixty seconds you spend upset is a minute of happiness you’ll never get back. Don’t be afraid that your life will end, be afraid that it will never begin. ~ Anonymous.

viernes, 6 de mayo de 2011

¡Esa es la vida!

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.

Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó con su trabajo? ¿Se acabó la relación?

¿Ya no vive más en esa casa? ¿Debe irse de viaje? ¿La amistad se acabó?

Puede pasarse mucho tiempo de su presente “revolcándose” en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente!. El pasado ya pasó.

No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, el prender “su televisor personal” para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de “regresar” (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron

¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve.

Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo ‘llegó’ sin ese adhesivo, por lo tanto es “costumbre” vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, ¡nada ni nadie nos es indispensable! Sólo es costumbre, apego, necesidad.

Pero… Cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

¡Esa es la vida!

Paulo Coelho.